Por qué participa le gente. Quizás me esté preguntando por qué participo yo, o por que participaría. Hoy no tengo ganas porque estoy enferma. Y pienso: si voy, me voy a encontrar con gente agradable, gente que conozco, y quizás surja algo nuevo en qué pensar. Si me quedo acá sólo voy a pensar en mí. Y eso me satura. Ay dios. Basta de pensar en los errores cometidos, qué manera de torturarme.
Entonces ¿será muy descabellado decir que a veces uno participa porque tiene un lazo social concreto en el que está interesado? Digo, más allá de la causa social, comunitaria, gremial, lo que sea, el hecho de estar junto a otros es lo que me saca de la cama. Aunque la causa social bien lo valga, y pueda dar cuenta conscientemente de ello con buenos fundamentos.
Los buenos ciudadanos:
Para ser un buen ciudadano participativo se hacen necesarios algunos requisitos: 1) tener lazos sociales no necesariamente sin conflicto pero al menos agradables y constructivos, y sanos por sobre todas las cosas; 2) buscar el encuentro con el otro en varias oportunidades; 3) ser capaz de ver más allá de los propios problemas individuales y cotidianos. Sí, sí, el conocimiento y la comprensión acerca de las causas sociales justas por las cuales salir a la calle parece ser secundario.
Por qué me muero los feriados.
no me escribe no me llama no dice nada…me muero
de a poquito…
dejo de respirar
dejo de pensar
dejo de sentir
el teléfono se ha convertido en una inmensa existencia sobre la mesa.
Lo sonidos quieren ser su voz
Dios que cosa extraña
Hace cuánto que no dibujo corazones
De la más extraña manera
Mi casualidad habla de mi causa
Me habla sin pudor
Y ya no puedo decir no, no es.
Ya no soy Beatriz
De ayer.
Soy Beatriz de hace unos años
Tratando de entender las cosas
Con ecuaciones de lo más obsoletas
Y arteramente falsadas por mi incisivo análisis universitario certificado
Mi certificado está petrificado en la biblioteca.
Mira y busca el mundo que habíamos entendido y explicado…
Emocionante, sí. Fantástico. Ser independiente es lo mejor que hay, y cuanto antes mejor, m’hijita. Y una que sueña con aquel día de plena libertad, para elegir adónde y con quién salir los fines de semana, si decir malas palabras o no, a qué hora acostarse, qué ropa ponerse, adónde dejar tirado el calzado, adónde colgar la toalla, en qué gastar la plata…tantas cosas. Me paso el día deteniéndome ante cada cosa que hago, preguntándome, ¿de qué otra forma podría hacer esto? ¿de qué forma me gustaría más? ¿es realmente importante hacerlo de esta o aquella forma? Qué estrés. En mi cabeza se anudaron las cosas sencillas con las complejas, las banales con las trascendentales. Además tengo mucho tiempo para hacer nudos porque no tengo novio.
Y si una no tiene, hay que buscar, hasta encontrar. Algo. No tener novio te puede generar tanto un bajón en las defensas, lo que desemboca en diversas incubaciones bichósicas a veces bastante graves; como así también ligeros desórdenes emocionales, léase ciclotimia, histeria, rasgos depresivos y/o maníacos, estados confusionales u obnubilados de la consciencia, etc., pero todo dentro de un cuadro neurótico nomás, claro. Y me gustaría hacer una moción ya que estoy: que tener pareja figure en la Declaración de los Derechos Humanos.
¡¿Acaso alguna vez se tomaron la molestia de explicarnos tan importante asunto en la escuela o en la casa?! Pues no. Tener novio pareciera ser apenas una cuestión de divertimento para los fines de semana y las vacaciones, y una vez en la universidad, mejor borrar la palabra del diccionario porque ni tiempo ni energía para andar paveando por la plaza con algún desafortunado, que si existe, tiene que bancarse la lección de psicoanálisis de Freud a Lacan y comparado también. So romantic.
Este es un manifiesto. Consideradlo así my folks, porque no tiene otro nombre. Llegará el día en que todos los engañados nos uniremos para exigir una enmienda.
Cuando a mí me educaron, allá por los 80 y tempranos 90, en casa y en la escuela se olvidaron de decirme un par de cosas, a mi parecer. Porque no digan que no es útil para la vida tener en cuenta cuántos días, por ejemplo, dura el zapallo en la heladera; y ni hablar de cada cuánto tiempo es razonable lavar las toallas, por no mencionar alguna lista (limitada y concisa) de las cosas que debe uno preguntar al ingresar a una institución a trabajar. He comprobado empíricamente cuán útil puede resultar esto, siendo ya Junio y yo recién enterada que los maestros de música también toman lista, y que los que están cuidando sector en el recreo deben quedarse hasta que el último niño perezoso entre a su aula, siendo secundario el tiempo que uno pierde de su clase arriando niños.
Bueno el tema del zapallo es bien importante también, porque me acabo de comer una sopita con un zapallo que está en la heladera desde la semana pasada, y tengo cierto temor por mi salud. Pero verde no estaba.
El asunto de la salud es algo que también está muy descuidado en la educación temprana. De a poco me voy enterando con grandes disgustos, que la salud también hay que planificarla, porque es increíble la cantidad de tiempo y plata que se gasta en eso. Sobre todo si le resulta agradabilísimo a uno bañarse antes de salir, y salir sin gorro. Porque de estas cuestiones siempre se encarga otro…y el turno con el torturador viene solito, a veces sin aviso, y los medicamentos son propinados en comidas camufladas, comprados quién sabe en qué momento. Las cosas que se pierde uno de aprender por andar revolcada en el piso mirando muñecos de las vidrieras o sacándose los mocos.
...me interesan esos restos que dejo, me definen varias cosas de mí. Es como tener materializada la experiencia, como para poder analizarla mejor. O sea, está ahí, nadie lo puede negar. Varias personas pueden verlo (los ciegos no, pero pueden tocar y oler) y pueden decir algo de mí. Una sola no sirve, un solo resto no dice mucho, pero una gran secuencia…es interesante. La experiencia que queda en la mente, en el cuerpo, es un poco más difícil de analizar.
Ver los restos desde afuera pues…es importante para emanciparse de referencia. Veo las cosas de otra manera. Salir de la rutina es ver los restos desde afuera.
Estaba planificando. De a poco las actividades me van saliendo más rápido. De a poco voy con menos nervio a la escuela. Pero también de a poco se me van escapando en clases algunas frases dignas de un absorbido por el sistema, tan inconsciente de sí mismo como de la razón de su vida: “El que no termina la tarea no le doy la leche!!!” por dios por dios por diossss, “Acaso estoy en primer grado…?” madre mía, invócote a tiiiiii…aparta de mí estas frases del demonio!!! Tengo que incorporar algunas cosas rápidamente…me recuerda a una necesidad urgente del mismo tipo que tuve en el borda…
Debo incorporar: 1) la rissaaa, festejar lo gracioso de estos niños, que hay tanto en ellos y tan poco en el acartonado docente; 2) la paciencia: como respeto a los tiempos de los niños que son tan preciosos y se merecen todo, todo el amor, el cariño, la paciencia, para que sigan siendo tan preciosos como ahora y alguien en esta tierra los acepte como son, niños; 3) Sentido histórico de ubicación…no sé cómo llamarlo, sentido cultural-económico-político y un tanto moral de ubicación!!! Que me recuerde a cada momento qué significa dar clases en escuela pública, qué significa trabajar en el desarrollo de niños pequeños, qué significa estar en contacto con ellos como maestra de música.
Qué será eso que se mete por la garganta y suelta de mí palabras tan escleróticas, frases tan polutas, ideas tan capitalistas, burguesas, totalitarias, … por dios es el fantasma que recorre europa! Que ya no es comunista (la pifiaste che Marc, el capitalismo es un muertito que goza de buena salud, igual que el conductismo)…es el gobierno de facto que tanto aborrecemos el que se mete quién sabe por donde y se expresa autónomamente antes de que el pobre atravesado intente pensar una nota…una palabra…una idea. Qué difícil ser reflexivo in situ. TODO NO SE PUEDE. Es por eso que necesito urgentemente incorporar ciertas pautas de comportamiento que contemplen las anteriores consideraciones…tampoco me puedo quedar parada y muda ante el batallón de 2do grado B, sólo porque estoy procesando toda la información necesaria para dar una respuesta o consigna acertada, que no lastime la subjetividad de los niños, que no marque negativamente su forma de pensar, y que además sea útil y eficaz a los efectos de concretar una clase constructiva, convocante y musical sobre todas las cosas. Porque eso es lo que soy. Maestra de música. NO soy mahatma ghandi ni Pescetti ni presidente del Foro Latinoamericano de Enseñanza Popular.
